domingo, 7 de agosto de 2011

PAF

Durante este fin de semana playero he tenido tiempo de meditar como quería, de relajarme. Poco a poco he ido solventando el problema de mis constantes nervios: En un principio pensé que se debía a un plano físico en el que mi cuerpo se rebelaba por la falta de deporte. Empecé a hacer caso al cuerpo, pero éste aún seguía mandándome impulsos nerviosos. A posteriori pensé en el plano psíquico pues mi actividad mental se había visto reducida debido a la falta de estudio dado que en este tiempo sólo he estado trabajando y dedicando apenas algunas horas a la semana al inglés. No obstante comencé a leer a escribir más a menudo y a darle vueltas a varios temas para mantener la mente ocupada. El cuerpo seguía mandándome impulsos nerviosos. Finalmente he optado por el plano anímico: creo que el hecho de no sentirte bien del todo y el guardar por ahí algún sentimiento negativo que no ha sido solventado y tan sólo ha sido eludido por el alcohol o la simple evasión del día a día lleva a que dicho sentimiento vaya creciendo y apoderándose del resto hasta hacerse el predominante. En ocasiones tratamos de tapar los sentimientos con la mente. Pero debemos recordar el sistema que gestiona las emociones está en el ser humano desde mucho antes que el raciocinio. Debido a eso, muchas veces actuamos en base a este cerebro que parece tener más fuerza en según qué decisiones…

En verdad, con mi pequeño problema de la semisoledad ya estaba advertido de qué era lo que me pasaba. Pero no estaba prestando la atención debida al mismo. Tengo que cambiar el chip. Estando en la playa, dejándome llevar por las olas que siempre te devuelven a la orilla paulatinamente, he conseguido relajar mi cuerpo, así mismo la emoción predominante en mí era felicidad, paz, amor por la natura misma, et alía. Al igual que mis pensamientos. Que han sido cambiados. En lugar de un pasado tormentoso han buscado el clásico futuro con luz. Poco a poco. Sabemos que los pensamientos encadenan acciones que al final se convierten e hechos y pasamos a ser parte de eso que hemos manifestado. Pero lo que también es cierto es que lo que hacemos, lo que hace nuestro cuerpo también desencadena el proceso inverso. De tal forma que una determinada acción puede cambiar nuestra forma de pensar. Así mismo el poder estar en la mar flotando ha producido en mí este efecto.

Poco a poco, dándome mi tempo para parar y continuar. Necesitaba este descanso, de veras que sí. Quizás ya sólo la predisposición ha ocasionado el efecto placebo, pero no importa. Lo que importa es que por fin he conseguido rebajar en parte mis numerosos nervios. Y lo mejor, comprender el porqué de los mismos. Mi cuestión se resuelve siguiendo el camino de la respuesta. No es una respuesta inmediata: haz esto ahora. Es una respuesta a largo plazo: Ve haciendo esto durante un tiempo. Y así es como lenta pero inexorablemente se puede llegar a mejorar uno mismo. Cuando comprendes que la respuesta es el camino en sí se empieza a abrir un mundo. El tema está en no olvidarte de que estás siguiendo dicho camino, de lo contrario podrías desviarte sin apenas notarlo, al principio…

Objetivo a largo plazo: Que la suma de los sentimientos positivos sea mayor a la de los negativos.
Objetivo a medio plazo: Correr, Trabajo, Inglés, Guitarra, Escritura, Lectura, Música, Aprendizaje de programas Adobe, Amistades…
Objetivo a corto plazo: Seguir el camino establecido por mí, mañana un poco de playa para seguir relajando al cuerpo, un poco de fotografía para alimentar la mente, y un poco de sociabilidad para mantener arriba los sentimientos positivos ya generados anteriormente.


Fija planes, aunque no salgan como esperas, al menos será mejor que si no planeas nada de nada.

PAF: Psico, Anímico, Físico.
Mientras mantenga mi paf estable y funcionando progresivamente hacia lo positivo todo irá mucho mejor.

Por Elghor, por la comprensión de lo que te rodea, sientes y (no) eludes.

viernes, 5 de agosto de 2011

Joder

Esa es la única palabra: Joder.

Quiero ser libre de una maldita vez.

Necesito mar para curarme.

...

Joder...

Por Elghor, por la comicidad de los enfados.

jueves, 4 de agosto de 2011

Vete, anda, vete de nuevo para volver...

Ese maldito sentimiento que como la ola del mar, típica y recurrente en tantas poesías, que viene y se va.

Me centro en mi físico, dejo ya de sentir y de pensar. Me vuelvo un cani o choni o como lo quieras llamar. Me vuelvo mejor un ermitaño. No sé, no sé. Sólo quiero escapar de ese sentimiento hasta que tenga la cura...

Necesito descansar de nuevo. Ahora que empezaba a bostezar vuelvo a cerrar los ojos.


Por Elghor, a duermevela.

lunes, 1 de agosto de 2011

Minievolución

En lugar de la ya conocida minirevolución he creído conveniente hacer uso de la evolución que no es más que el cambio que se da poco a poco y no de golpe.

Hace una semana empecé a correr y a perder peso. Sigo sin cuidarme demasiado a la hora de comer... pero por lo menos evito lo de comer entre horas xD

Afeitada y cambio de look! ha! xD

Poco a poco. El cambio se va llevando a cabo.

Minievolución...


Por Elghor, empezando una tardía operación vikini...

Ilógico!

No digas de quedar si luego no puedes. Lógico ¿no?

Pasando... para variar.

Resi... espera... espera... liencia! xD

Elghor says bye bye...

domingo, 31 de julio de 2011

Una menos...

Pa qué... tantas veces he hablado de las que he ido perdiendo que esto es más de lo mismo... ya llega un momento en el que... te has vuelto bastante resiliente.

Diferentes pensamientos. Nada que decir salvo que... cada vez se desvanecen más las ganas de conocer o de mantener relaciones con el sexo opuesto. Dan alegrías, sí... y muchos problemas. Demasiados. La suma de lo negativo gana a lo positivo. Deja de molar xDD

Paso... es que paso...

Por cierto... Acabo de ver la peli 2081, me gustan estas distopías... es una peli cortita pero mola mucho! a mi gusto claro xD...

Se despide un desesperanzado Elghor...

viernes, 22 de julio de 2011

Enseñanzas I


Debes centrarte en la parte de tu cerebro que gesta las emociones. De ahí emana lo demás. Según sabias lecturas nuestro cerebro humano posee tres partes: Una es la encargada de que tengamos raciocinio, otra se la conoce como “Cerebro reptiliano” y es la parte encargada de sacar a la luz nuestros instintos, por último disponemos de la parte encargada de gestionar las emociones. Dado esto, según mis investigaciones, ésta última parte puede afectar sobre las otras dos. De forma que puede anular por completo nuestra capacidad de razonar (aunque esto también lo hace a veces el cerebro reptiliano) y también puede bloquear o dejar salir a la luz a nuestros instintos.


Deberemos pues saber cuando usar cada una de las partes de nuestro cerebro. Pues siempre vamos a necesitar de todas ellas para poder sobrevivir y escoger la mejor respuesta a un problema dado.


Para los que estudian la realidad de otra forma estas 3 partes quedan convertidas a: Cuerpo, mente y espíritu (o alma). Cuerpo es a instinto lo que raciocinio es a mente, lo que espíritu (o alma) es a emociones.

No obstante yo considero el alma como la naturaleza de cada uno. Quizás eso conlleve a la predisposición de tener unas determinadas emociones que afloran con mayor frecuencia que las demás dependiendo de tu naturaleza, y de esta forma modificando o creando tu comportamiento. 
«Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo» José Ortega y Gasset.


Sea como fuere, sin importar las teorías dadas por otras personas lo que está claro es que debemos encontrar la felicidad, debemos convertirnos en personas optimistas con su dosis de realistas.


En esta ocasión te hablaré de esos momentos a solas, emocionalmente hablando, en los que se te empieza a llenar la mente de pensamientos negativos, el cuerpo reacciona poniéndose muy tenso, y la emoción predominante es ira.


He llegado a la conclusión de que todas las partes del cerebro afectan a las demás. Y me doy cuenta ahora. Ahora porque he querido tratar de explicarte algo y me he dado cuenta de que he sido yo quién ha aprendido una lección. Por cierto, esta parte también la sabía… Y tú también: cuando expresamos algo que sentimos en forma de palabras para que los de tu alrededor te comprendan acabamos por entender nosotros mismos aquello que en un principio no entendíamos del todo y queríamos hacer saber. Para aclarar: en ocasiones sientes algo debido a un hecho, se lo cuentas a alguien para que te ayude a centrarte y sólo con describir detalladamente el suceso y las emociones y/e instintos que han florecido a raíz del mismo comprendes mucho mejor tú mismo la situación, a tus sentimientos y al porqué del afloramiento de tus instintos y/o emociones. Muchas veces argumentamos que “sólo necesitamos desahogarnos”, es verdad, pero hay que saber desahogarse bien.


Pasemos entonces al tema principal: Todas las partes afectan a todas.


Siguiendo el ejemplo de antes de cuando te encuentras a solas emocionalmente hablando, prosigo.


Una solución: Deja de evocar ese recuerdo que te agobia tanto. Pasó hace tiempo. No hablo del caso en el que tienes un problema y debas solucionarlo: hablo de esos momentos en los que estando tranquilamente empieces a recordar momentos del pasado que te dolieron y entonces poco a poco te empiezas a encontrar mal, empiezas a llorar, cabrearte, gritar, tener necesidad de romper cosas… et alía. Todo ello dentro del circulo vicioso que supone que cuando piensas en algo negativo, el cuerpo se tensa y las emociones predominantes llevan a un estado de ira casi descontrolada, casi como dejando paso al instinto, a la respuesta inmediata animal.


En el momento en el que dejas de pensar en eso el cuerpo se empieza a relajar y, más tarde, como una marea que baja la sensación predominante que era ira irá perdiendo su intensidad, rebajándose hasta dejar paso a otro tipo de emociones más positivas, por supuesto para ello es necesario además pensar en algo positivo.


Otra opción es probar a relajar el cuerpo. Poco a poco el estado del cuerpo avisa a la mente de que no está ocurriendo nada en ese momento, esta deja de emitir pensamientos negativos, a su vez las emociones al ver que el cuerpo está relajado (lo cual es asociado a un estado de felicidad y no al de cabreo) van bloqueando a la ira dejando paso a un sentimiento más alegre y positivo, así mismo cuando el pensamiento cambia de nuevo a positivo las emociones resultantes a dicha causa son positivas también.


Cuando las emociones arrestan al raciocinio que mantiene bloqueado al cerebro reptiliano éste queda libre y salen tus instintos a la luz. Si aún te queda algo de raciocinio, y decides que no está bien aquello que vas a ejecutar, deberás hacer un esfuerzo enorme por relajar el cuerpo, es decir, evitar tensarlo para calmar al instinto y poco a poco hacer lo que te he dicho hace unos segundos. (Párrafo anterior)

Ocurre a veces que una amiga se sienta a tu lado, te empieza a contar todos sus problemas, acaba llorando porque no deja de recordar, evocar y alimentar además esos recuerdos nombrándolos y haciéndolos venir a su mente una y otra vez, y cada vez llama a más porque se va acordando de más porque cuando el cerebro se pone a recordar un hecho en seguida recuerda la emoción que dicho suceso contenía y automáticamente busca hechos similares emocionalmente conectados, claro está, con la misma persona causante o circunstancia inevitable. A esa amiga, después de haberla escuchado quizás debáis comentarle que no es bueno que se ponga a recordar todo lo malo, que si de verdad tiene suficientes razones para no querer estar con dicha persona o para no volver a pasar por alguna situación pues que evite las causas y que busque la solución. Por que de lo contrario los recuerdos seguirán apareciendo y acumulándose, dado que es bien sabido que las emociones negativas que no queremos ni tampoco las analizamos las echamos de nuestras vidas y a las semanas ya han vuelto, lo peor de todo es que a veces no sabemos porqué nos sentimos mal. Y es cuando hay que empezar a recordar y a pensar qué nos llevó a una situación que fuera causante del sentimiento que ahora albergamos. Es entonces cuando puedes tratar de describir lo que sientes y así, poco a poco acabas hallando la solución a tu problema, hallando la pregunta correcta (Sabiendo de dónde viene el sentimiento y por tanto sabiendo qué problema tienes).


La respuesta a los problemas más bien es el camino a seguir repitiéndote la pregunta que te ha llevado al problema. Ejemplo: No debo salir del camino. Por que recuerdo que al hacerlo las hierbas rozan mis piernas y luego se me irritan. La pregunta es ¿Por dónde debo ir? Por el lugar en el que no haya hierbas que te causen picores. Es decir, por el camino o por algún campo en el que no haya ese tipo de hierbas. Curiosamente al irnos al campo podríamos alegar que estamos saliéndonos del camino, pero quizás simplemente sea que una bifurcación del camino nos lleva al campo. La respuesta se ha dado al encontrar la pregunta correcta. Y sólo se ha hallado la pregunta correcta al dejar que el raciocinio tome el control en ese momento, quizás con algunos consejos de las emociones y de los instintos.

Moraleja: No te dejes llenar de energía negativa.


Por Elghor, por el que aprende al enseñar(se) (a sí mismo).