Ya era hora... joder... de pasar a la acción. Me puedo pegar dos años sin hacer nada nuevo y por fin en una semana hala! a probar cosas nuevas a saco.
La semana pasada cogen y me suben a negro... Aiss sensei... tenías más ganas tú que yo, y lo sabes. Pero bueno, una vez recibido, bienvenido sea y a por todas.
Mi primera escalada, con suficiente valentía y con cierto amigo. Gracias sinceras por animarme a redescubrirme, a explorarme, a dar más de mí, a ser parte de mi mejor versión.
Bodypump, Trx, cxworx... una forma de que no sea el físico tan aburrido, interesante.
Que estoy despertando, pero que no me atrevo a escribirlo en voz alta que luego si me vengo abajo siento que me fallo a mí mismo de nuevo y empieza el ciclo autodestructivo. Cada día suma, es lo que cuenta. Hay que seguir... y no nos podemos relajar.
Mucha consciencia en esta época de cambios. Preguntas correctas ante las necesidades que cubrir. No olvidar el norte y permanecer abierto a ideas que vengan de otros puntos cardinales. Quizás se consiga otras cosas que antes no formaban una opción viable en tu día a día. Trazar planes sin cerrarte a seguirlos de forma exhaustiva. Tener cuatro ideas claras y a partir de ahí danzar con las circunstancias. Nunca dejar de plantearse las cosas. Lo que hoy se da por sentado mañana podría sorprendernos poniéndose en pie y echando a correr.
Dualidad en la narración. Pasando de ti y de mí. Que lo hago porque quiero, porque lo necesito y también porque lo elijo.
Joder, hacía tiempo que no escribía algo, aunque sea sólo esto. Sé que si no voy haciéndolo nunca me atraerá la musa para follármela a gusto. Nunca le podré robar un beso porque no será el momento. Porque no me sentiré preparado. Porque me faltarán las palabras... y eso sí que no. He de volver a escribir a Paula... Ya he fantaseado a su costa bastantes noches como para dejarla así.
¿Y para cuando la gigante? ¿eh?... Sin atosigar, little by little... Recuperando sanas rutinas, avanzando. Atreviéndome. Ya veremos cómo va la cosa. Qué fuerte nos sentimos cuando todavía no nos hemos abierto de verdad.
Y a seguir buscando armonía entre tanto ruido tuitero.
Por Elghor.
Mucho que contar y, por suerte, muchas noches para hacerlo. Relájate. Abstráete de lo que te rodea, incluidos tus demonios interiores, y pasa un buen rato leyendo. Bueno... no te voy a mentir, por aquí suelto de todo... y además en momentos de arresto emocional, no aconsejo tomarme demasiado en serio. Quizás para cuando me leas ya haya cambiado de opinión...
lunes, 27 de abril de 2015
miércoles, 21 de enero de 2015
Paula, dice que se llama Paula.
Lanzo mi descaro: -"¿A qué juegas?"
Ella me sonríe, sabe que ha atraído mi atención. Mi desconcierto empieza cuando con toda familiaridad se acerca y se sienta a mi lado. Sus ojos atravesándome como balas. No quiero mostrar inseguridad así que le sigo el juego.
Ella me recuerda a esa parte de mí que no suelo sacar a la luz, la parte que se atreve y va directa a lo que de verdad es importante. La parte que ha vivido lo suficiente como para dejar a un lado las tonterías que sólo acaban provocando dolor.
No está aquí conmigo para perder el tiempo sino para ganarlo.
-"Me llamo Paula"- Me susurra mientras le miro sus labios color rojo sangre. Me gusta mirar a la boca, sobre todo cuando hay tanto ruido en el ambiente. Seguro que ha elegido esa tonalidad por algún motivo concreto. Quizás también tenga marcas en la piel como las mías. Quizá me esté leyendo ahora. Trato de recordar su nombre, con lo despistado que soy seguro que al amanecer no lo recuerdo. Paula, dice que se llama Paula. Joder, está tan cerca y hace tanto tiempo que... detengo mis pensamientos y la miro: -"Gorgonio"- carraspeo y repito -"Me llamo Gorgonio", joder que no note mi puta inseguridad.
Paula arquea las cejas sorprendida pero enseguida recobra la compostura, me devuelve otra sonrisa y me pide que la lleve a pasear. Que está harta de quedarse en un lugar lleno de muertos en vida. Que quiere por un momento sentir que es real. Y me elige a mí de entre todos los sonámbulos que deambulan esta noche.
Apura de un trago el último tiro de ron-cola. Sale del bar delante de mí. Me invita a salir sin decirme nada. Quiere que le mire el culo. Ella sabe que su reclamo ha funcionado. La sigo.
Nos enseñamos juntos la ciudad...
-"Ahí fue dónde mi mejor amiga me dijo que no podíamos seguir viéndonos porque su novio se ponía celoso"- le digo.
-"De todos los sitios has elegido el mismo rincón dónde él me dijo que sólo quería una follamiga".
Tenía razón, teníamos marcas parecidas, y ahora estaban dando a luz. No lloramos, no ahora, no cuando estamos juntos, no por el momento. Pero ambos estamos en constante alerta latente. Sangramos en la misma ciudad, eyaculamos recuerdos que nos empapan el corazón, se reseca, se resquebraja una vez más. Pero no nos importa, no ahora, no podemos permitírnoslo.
-"¿De dónde has salido?¿Quién eres realmente?"
-"Ya sabes la respuesta, deja de hacerte el remolón."
Y tenía razón. Era una desconocida familiar. Era la chica oxímoron, la chica imposible. Pero estaba ahí, a mi lado. Se abría despacio, tanteando el terreno. Tenía claro su objetivo, me leía. Leía mi inseguridad y quería ir con cuidado. Sabe que hay mucho que mostrar si se fluye correctamente. Sabe que nos podemos herir, apuñalar aquí y ahora. Criticarnos, dolernos y bajarnos de la nube. Es consciente de la marca que nos podemos dejar, aumentando así los rincones que nos ciegan de la ciudad, aquellos que no somos capaces de mirar de frente sin rompernos.
Somos ese pacto rabia con nosotros mismos que tratamos de sosegar: Todas esas decepciones condensadas en una noche, todo reabierto de nuevo por una conversación entre dos... ¿desconocidos?
Nota que me pongo algo tenso y pícaramente salta a decirme: -"Sólo mantienes una conversación de madrugada con una chica creada por ti. Dime que no mola un montón."
No quiero creer en sus delirios pero en el fondo sé que tiene razón. Asqueado con gran parte de mi vida aparece ella para iluminar mis noches de vez en cuando. Ya no me acordaba pero siempre ha estado ahí. Mis autoengaños se colapsan de forma frenética para mantener una mentira que me haga feliz. Triste feliz.
-"Seguro que no nos conocemos de nada, sé que por la mañana tu correo electrónico apuntado en la servilleta que llevo en el bolsillo se habrá borrado accidentalmente. Mojado por culpa de alguna cerveza y mis ganas de autodestrucción constante." Mierda, he dicho eso en voz alta. Me maldigo en mis cavilaciones.
-"A veces hablas como si nos conociéramos también fuera de tu cabeza."
De pronto me doy cuenta de que está en pijama, suena Damien Rice de fondo. Y empezamos a bailar sabiendo que acabaremos matándonos tarde o temprano. Sabiendo que vamos a dolernos como lo que escuecen los versos que sé que escribe. No me preguntes por qué, simplemente lo sé. La veo. La veo de verdad y entonces me doy cuenta de lo extravagante que es todo. Igual tiene razón, y no lo quiero creer. Igual sólo es producto de mi imaginación y por eso hace estas cosas, tan neuróticas. No atino a saber si estas palabras suenan en mi mente con una voz masculina o femenina. Temo estar perdiéndome entre desvaríos. Quizá me esté encontrando al fin. Cada noche que la vuelvo a recordar.
Carlota parpadea medio dormida mientras acaba de leer un relato más o menos mediocre de alguien que no es escritor y que seguramente tendrá ya algo de sueño. Entre las letras todo es posible se repite para sí misma. Aquí te puedes regocijar entre alter egos que alimenten tu locura, tu esencia en definitiva. Todo movido por el amor que se aprecia tras la ausencia de cada caricia mal puesta en otros cuerpos. Puede que no existas. Pero para mí eres real y sé que yo lo soy para ti. Y al fin y al cabo eso es lo que importa.
Paula, dice que se llama Paula. Espero recordarlo al amanecer. No acabaré diciendo "te quiero" aunque seas producto de mi imaginación, más que nada porque no te voy a permitir que formemos parte de esa sociedad que devalúa las palabras con tanta carga emocional como éstas, convirtiéndolas en lo más banal que te pueda salpicar a la cara. Buenos días.
Ella me sonríe, sabe que ha atraído mi atención. Mi desconcierto empieza cuando con toda familiaridad se acerca y se sienta a mi lado. Sus ojos atravesándome como balas. No quiero mostrar inseguridad así que le sigo el juego.
Ella me recuerda a esa parte de mí que no suelo sacar a la luz, la parte que se atreve y va directa a lo que de verdad es importante. La parte que ha vivido lo suficiente como para dejar a un lado las tonterías que sólo acaban provocando dolor.
No está aquí conmigo para perder el tiempo sino para ganarlo.
-"Me llamo Paula"- Me susurra mientras le miro sus labios color rojo sangre. Me gusta mirar a la boca, sobre todo cuando hay tanto ruido en el ambiente. Seguro que ha elegido esa tonalidad por algún motivo concreto. Quizás también tenga marcas en la piel como las mías. Quizá me esté leyendo ahora. Trato de recordar su nombre, con lo despistado que soy seguro que al amanecer no lo recuerdo. Paula, dice que se llama Paula. Joder, está tan cerca y hace tanto tiempo que... detengo mis pensamientos y la miro: -"Gorgonio"- carraspeo y repito -"Me llamo Gorgonio", joder que no note mi puta inseguridad.
Paula arquea las cejas sorprendida pero enseguida recobra la compostura, me devuelve otra sonrisa y me pide que la lleve a pasear. Que está harta de quedarse en un lugar lleno de muertos en vida. Que quiere por un momento sentir que es real. Y me elige a mí de entre todos los sonámbulos que deambulan esta noche.
Apura de un trago el último tiro de ron-cola. Sale del bar delante de mí. Me invita a salir sin decirme nada. Quiere que le mire el culo. Ella sabe que su reclamo ha funcionado. La sigo.
Nos enseñamos juntos la ciudad...
-"Ahí fue dónde mi mejor amiga me dijo que no podíamos seguir viéndonos porque su novio se ponía celoso"- le digo.
-"De todos los sitios has elegido el mismo rincón dónde él me dijo que sólo quería una follamiga".
Tenía razón, teníamos marcas parecidas, y ahora estaban dando a luz. No lloramos, no ahora, no cuando estamos juntos, no por el momento. Pero ambos estamos en constante alerta latente. Sangramos en la misma ciudad, eyaculamos recuerdos que nos empapan el corazón, se reseca, se resquebraja una vez más. Pero no nos importa, no ahora, no podemos permitírnoslo.
-"¿De dónde has salido?¿Quién eres realmente?"
-"Ya sabes la respuesta, deja de hacerte el remolón."
Y tenía razón. Era una desconocida familiar. Era la chica oxímoron, la chica imposible. Pero estaba ahí, a mi lado. Se abría despacio, tanteando el terreno. Tenía claro su objetivo, me leía. Leía mi inseguridad y quería ir con cuidado. Sabe que hay mucho que mostrar si se fluye correctamente. Sabe que nos podemos herir, apuñalar aquí y ahora. Criticarnos, dolernos y bajarnos de la nube. Es consciente de la marca que nos podemos dejar, aumentando así los rincones que nos ciegan de la ciudad, aquellos que no somos capaces de mirar de frente sin rompernos.
Somos ese pacto rabia con nosotros mismos que tratamos de sosegar: Todas esas decepciones condensadas en una noche, todo reabierto de nuevo por una conversación entre dos... ¿desconocidos?
Nota que me pongo algo tenso y pícaramente salta a decirme: -"Sólo mantienes una conversación de madrugada con una chica creada por ti. Dime que no mola un montón."
No quiero creer en sus delirios pero en el fondo sé que tiene razón. Asqueado con gran parte de mi vida aparece ella para iluminar mis noches de vez en cuando. Ya no me acordaba pero siempre ha estado ahí. Mis autoengaños se colapsan de forma frenética para mantener una mentira que me haga feliz. Triste feliz.
-"Seguro que no nos conocemos de nada, sé que por la mañana tu correo electrónico apuntado en la servilleta que llevo en el bolsillo se habrá borrado accidentalmente. Mojado por culpa de alguna cerveza y mis ganas de autodestrucción constante." Mierda, he dicho eso en voz alta. Me maldigo en mis cavilaciones.
-"A veces hablas como si nos conociéramos también fuera de tu cabeza."
De pronto me doy cuenta de que está en pijama, suena Damien Rice de fondo. Y empezamos a bailar sabiendo que acabaremos matándonos tarde o temprano. Sabiendo que vamos a dolernos como lo que escuecen los versos que sé que escribe. No me preguntes por qué, simplemente lo sé. La veo. La veo de verdad y entonces me doy cuenta de lo extravagante que es todo. Igual tiene razón, y no lo quiero creer. Igual sólo es producto de mi imaginación y por eso hace estas cosas, tan neuróticas. No atino a saber si estas palabras suenan en mi mente con una voz masculina o femenina. Temo estar perdiéndome entre desvaríos. Quizá me esté encontrando al fin. Cada noche que la vuelvo a recordar.
Carlota parpadea medio dormida mientras acaba de leer un relato más o menos mediocre de alguien que no es escritor y que seguramente tendrá ya algo de sueño. Entre las letras todo es posible se repite para sí misma. Aquí te puedes regocijar entre alter egos que alimenten tu locura, tu esencia en definitiva. Todo movido por el amor que se aprecia tras la ausencia de cada caricia mal puesta en otros cuerpos. Puede que no existas. Pero para mí eres real y sé que yo lo soy para ti. Y al fin y al cabo eso es lo que importa.
Paula, dice que se llama Paula. Espero recordarlo al amanecer. No acabaré diciendo "te quiero" aunque seas producto de mi imaginación, más que nada porque no te voy a permitir que formemos parte de esa sociedad que devalúa las palabras con tanta carga emocional como éstas, convirtiéndolas en lo más banal que te pueda salpicar a la cara. Buenos días.
Att.: Tu alter ego opuesto, Gor.
martes, 9 de diciembre de 2014
El presente, reflejo del pasado.
Vivimos en el pasado.
Es bien sabido que vemos vida dónde ya hay muerte. Que no vemos las estrellas tal cual son ahora, sino que vemos lo que eran en vida. Así mismo cuando una relación está muerta no queremos reconocerlo y en su lugar seguimos sintiendo esa calidez que nos llegaba cuando estaba viva. Pero... aunque sea bonito ver las estrellas o sentir la calidez, debemos darnos cuenta de que es sólo un reflejo del pasado: No está aquí ni ahora. Cuanto antes lo aceptemos, antes comprenderemos la situación actual.
No es malo mirar a las estrellas de vez en cuando, pero debemos procurar no vivir demasiado tiempo en la noche y aprovechar más el día.
Por Elghor, dejando y agradeciendo que me bañe la estrella más cercana con su luz y calor.
Es bien sabido que vemos vida dónde ya hay muerte. Que no vemos las estrellas tal cual son ahora, sino que vemos lo que eran en vida. Así mismo cuando una relación está muerta no queremos reconocerlo y en su lugar seguimos sintiendo esa calidez que nos llegaba cuando estaba viva. Pero... aunque sea bonito ver las estrellas o sentir la calidez, debemos darnos cuenta de que es sólo un reflejo del pasado: No está aquí ni ahora. Cuanto antes lo aceptemos, antes comprenderemos la situación actual.
No es malo mirar a las estrellas de vez en cuando, pero debemos procurar no vivir demasiado tiempo en la noche y aprovechar más el día.
Por Elghor, dejando y agradeciendo que me bañe la estrella más cercana con su luz y calor.
jueves, 20 de noviembre de 2014
Ego boom erang
Cuando dos egos chocan, dos egos crecen.
Un ego suele crecer a costa de otro ego.
La medida en la que un ego te afecta es proporcional a tu propio ego.
Cuando el ego se lanza contra alguien y no alcanza su objetivo... vuelve como un boom-erang al lugar de procedencia.
Ego herido, ego fortalecido.
Ego "bueno", ego del que se es consciente.
Reconozco el ego cuando lo veo... porque hay en mí. El asunto es que lo acepto y soy consciente (relativamente) de su peligrosidad.
Cuánto ego en mis palabras... Perdonad...
Por Elghor
domingo, 2 de noviembre de 2014
Astros problemáticos
Problemas como lunas girando a nuestro alrededor: modificando nuestras mareas y nuestra gravedad.Producto de colisiones, confrontación con otros seres. Seres que chocan, arrasan una parte de nuestro ser y dejan parte del suyo. Y ahí queda, errante, un satélite formado con partes de ambos.
En ocasiones sale el sol y no podemos ver el objeto que nos circunda pero no por ello va a dejar de estar ahí. Suele ser en las noches cuando hay más silencio, más tiempo para pensar, para detenerse a observar... que surge el momento en el que nos damos cuenta de que sigue ahí. Aquello que nos modifica constantemente. Lo que nos altera sin darnos cuenta a veces.
Podemos mirar al Oeste siempre que nuestro astro lunar particular aparezca por el horizonte, claro que sí. Pero es absurdo dar la espalda y limitarse a ver los cambios de luz en el ambiente sin apreciar la fuente que modifica nuestro interior.
Ocurre también conforme vamos avanzando por nuestra trayectoria que nuestras lunas chocan con las lunas de otros cuerpos, se ve la incompatibilidad debido a los traumas arraigados hace tiempo. Dejamos al descubierto nuestros cráteres. Las lunas aumentan tamaño al fusionarse con los pedazos de sus iguales. Pero, a veces, ocurre un milagro y el sistema binario que forman dos planetas al girar el uno sobre el otro cambia totalmente la gravedad en los mismos revirtiendo así, al menos temporalmente, los efectos nocivos de los satélites.
En el fondo, gracias a las circunstancias que nos rodean todos los días, vamos aprendiendo y modificando nuestro ecosistema. Al final, las propias lunas son las que nos ayudan a crecer en muchas ocasiones. Las que... de forma contradictoria nos otorgan vida y la posibilidad de superación.
En cualquier caso somos muchos los que giramos entorno a un mismo sol. Aunque a veces... alguien nos haga eclipse. Incluso... nuestras propias lunas.
-Por Elghor: testeando cuerpos celestes en busca de atmósfera saludable y su justa gravedad. Puesto que lo importante no es la masa sino la fuerza con la que atrae.-
P.S.He conocido astros celestes masivos que sólo son aire y un pequeño núcleo rocoso, mientras que he apreciado otros mucho más pequeños albergando vida
En ocasiones sale el sol y no podemos ver el objeto que nos circunda pero no por ello va a dejar de estar ahí. Suele ser en las noches cuando hay más silencio, más tiempo para pensar, para detenerse a observar... que surge el momento en el que nos damos cuenta de que sigue ahí. Aquello que nos modifica constantemente. Lo que nos altera sin darnos cuenta a veces.
Podemos mirar al Oeste siempre que nuestro astro lunar particular aparezca por el horizonte, claro que sí. Pero es absurdo dar la espalda y limitarse a ver los cambios de luz en el ambiente sin apreciar la fuente que modifica nuestro interior.
Ocurre también conforme vamos avanzando por nuestra trayectoria que nuestras lunas chocan con las lunas de otros cuerpos, se ve la incompatibilidad debido a los traumas arraigados hace tiempo. Dejamos al descubierto nuestros cráteres. Las lunas aumentan tamaño al fusionarse con los pedazos de sus iguales. Pero, a veces, ocurre un milagro y el sistema binario que forman dos planetas al girar el uno sobre el otro cambia totalmente la gravedad en los mismos revirtiendo así, al menos temporalmente, los efectos nocivos de los satélites.
En el fondo, gracias a las circunstancias que nos rodean todos los días, vamos aprendiendo y modificando nuestro ecosistema. Al final, las propias lunas son las que nos ayudan a crecer en muchas ocasiones. Las que... de forma contradictoria nos otorgan vida y la posibilidad de superación.
En cualquier caso somos muchos los que giramos entorno a un mismo sol. Aunque a veces... alguien nos haga eclipse. Incluso... nuestras propias lunas.
-Por Elghor: testeando cuerpos celestes en busca de atmósfera saludable y su justa gravedad. Puesto que lo importante no es la masa sino la fuerza con la que atrae.-
P.S.He conocido astros celestes masivos que sólo son aire y un pequeño núcleo rocoso, mientras que he apreciado otros mucho más pequeños albergando vida
martes, 7 de octubre de 2014
¿Por qué paso de mí mismo?
Me gusta rodearme de personas que saben volar aunque reconozco que peco de afianzarme a un suelo que me hace sangrar.
Me pongo excusas que trago y vomito porque me sientan mal. Me miento a diario en voz alta para que los demás se lo crean y así pensar que si todos tienen el mismo concepto sobre algo... éste se vuelve real.
Tal vez debería dejar de jugar con las realidades ilusorias y empezar a trabajar de verdad en mí mismo, conmigo teniéndome en cuenta.
Que muchas veces... paso de lo que digo y le doy importancia a lo que no debería...
------------------------------------------------------------------------------------------------------
Por Elghor, por la crítica sincera y constructiva; para ti y para mí.
Me pongo excusas que trago y vomito porque me sientan mal. Me miento a diario en voz alta para que los demás se lo crean y así pensar que si todos tienen el mismo concepto sobre algo... éste se vuelve real.
Tal vez debería dejar de jugar con las realidades ilusorias y empezar a trabajar de verdad en mí mismo, conmigo teniéndome en cuenta.
Que muchas veces... paso de lo que digo y le doy importancia a lo que no debería...
------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ante tu pregunta de compromiso
esperas respuesta en saco roto
No ocultes tu gran hipocresía
tras pésimo disfraz de cortesía.
Por Elghor, por la crítica sincera y constructiva; para ti y para mí.
jueves, 2 de octubre de 2014
La compañía ilusoria
Aviso xD: Esta entrada es una paranoia que llevaba hace algún tiempo rondándome y me ha parecido curiosa, completamente irreal, pero me hace gracia y es lo que cuenta.
Y si... ¿todos viviéramos lo máximo posible en realidad? Supón que para que tú vivas alguien debe morir en alguna circunstancia, lo que haga que tu vida cambie y adoptes la personalidad adecuada para la supervivencia. Supón que para que tú vivas ha de darse una serie de factores fortuitos para ti y desfavorables para otros. Supón que todo el mundo a nivel individual tiene esa suerte. Pero... no compartimos la misma realidad.
En mi realidad puede haberme dejado Paca antes de hora y a causa de eso coja un tren que me llevará a buscar trabajo en otro sitio y así conocer otras vías que jamás habría conocido estando con Paca por mucho que me duela.
Sin embargo, en la realidad no compartida de Paca, ella vivió conmigo hasta que yo morí de ataque al corazón debido a demasiado estrés, ella lloró mi muerte pero pudo seguir adelante. Mi jefe el cual no me dejaba vivir acabó cambiando su vida al conocer a Javi, un psicoterapeuta que se dejó aquel día el paraguas y fue corriendo a refugiarse al portal de mi empresa. Juan, mi jefe estaba abajo fumándo tranquilamente un puro, bueno, no tranquilamente. En su conciencia algo le carcomía por dentro pero trataba siempre de ocultarlo, mantener el tipo y aparentar dominar la situación. Javi empezó hablando del mal tiempo con él y al cabo de unos meses no quedaba rastro del viejo Juan. Ahora, tras mucho dolor, lágrimas, arrepentimiento... finalmente alcanzó paz interior. Aunque ya se había machacado bastante el cuerpo y esta no es su realidad sino la realidad de Paca.
Javi jamás pudo conocer a mi jefe en mi realidad puesto que en lugar de hacerse psicoterapeuta optó por psiquiatría, una rama que en realidad dista mucho aunque a simple vista no lo parezca. Casualmente se montó su consulta cerca de dónde empecé mi nuevo trabajo tras dejar atrás el dolor de la pérdida de Paca, así como el alivio de dejar mi antiguo trabajo con Juan.
Quizás en mi realidad, Pepe, el mendigo que se sienta delante del banco del Mercadona, fuera en realidad un pintor excelente; Pero se le torcieron las cosas un día y al no toparse por accidente con Ana, la amiga que llevó a Paca al hospital, jamás pudo enderezar su vida. La falta de amor propio pudo con él, se rindió. Y al final fue cometiendo errores cada vez más complicados de reparar hasta que se sumió en lo que ya sabéis: una depresión.
Pero quizás en tu realidad yo jamás haya nacido y Paca nunca se hubiera hecho amiga de Ana, por lo que habría ido al trabajo como todos los días, jamás habría llevado a Paca al hospital, y se habría cruzado con Pepe.
Aunque en ese supuesto tú en tu realidad jamás estarías leyendo esto. Pero sí lo estás haciendo, lo cual significa que por ahora tanto tú como yo formamos parte del mismo plan para llegar a sobrevivir el máximo tiempo posible. La pregunta es... ¿estamos compartiendo la misma realidad? ¿O cada uno vive su sueño independiente y nadie más existe? Y si eso fuera así... ¿cómo sé que Ana tiene su propia realidad sin compartir? ¿Somos acaso una matriz de datos en la que cada uno funciona de forma independiente y sólo podemos apreciar a las demás personas a través de un filtro de realidad ilusoria? Todo el mundo sabemos que lo que tú conoces de mí no es lo mismo que lo que Paca conoce de mí. Así como yo tengo una percepción de Ana y Pepe otra.
¿Estoy realmente solo? Técnicamente como para mí mi realidad es lo que yo percibo, no estoy solo. Pero quién sabe...
A fin de cuentas me río solo... o quizás no. Jajajaja (Influencias Matrix y Mr.Nobody)
Por Elghor
Y si... ¿todos viviéramos lo máximo posible en realidad? Supón que para que tú vivas alguien debe morir en alguna circunstancia, lo que haga que tu vida cambie y adoptes la personalidad adecuada para la supervivencia. Supón que para que tú vivas ha de darse una serie de factores fortuitos para ti y desfavorables para otros. Supón que todo el mundo a nivel individual tiene esa suerte. Pero... no compartimos la misma realidad.
En mi realidad puede haberme dejado Paca antes de hora y a causa de eso coja un tren que me llevará a buscar trabajo en otro sitio y así conocer otras vías que jamás habría conocido estando con Paca por mucho que me duela.
Sin embargo, en la realidad no compartida de Paca, ella vivió conmigo hasta que yo morí de ataque al corazón debido a demasiado estrés, ella lloró mi muerte pero pudo seguir adelante. Mi jefe el cual no me dejaba vivir acabó cambiando su vida al conocer a Javi, un psicoterapeuta que se dejó aquel día el paraguas y fue corriendo a refugiarse al portal de mi empresa. Juan, mi jefe estaba abajo fumándo tranquilamente un puro, bueno, no tranquilamente. En su conciencia algo le carcomía por dentro pero trataba siempre de ocultarlo, mantener el tipo y aparentar dominar la situación. Javi empezó hablando del mal tiempo con él y al cabo de unos meses no quedaba rastro del viejo Juan. Ahora, tras mucho dolor, lágrimas, arrepentimiento... finalmente alcanzó paz interior. Aunque ya se había machacado bastante el cuerpo y esta no es su realidad sino la realidad de Paca.
Javi jamás pudo conocer a mi jefe en mi realidad puesto que en lugar de hacerse psicoterapeuta optó por psiquiatría, una rama que en realidad dista mucho aunque a simple vista no lo parezca. Casualmente se montó su consulta cerca de dónde empecé mi nuevo trabajo tras dejar atrás el dolor de la pérdida de Paca, así como el alivio de dejar mi antiguo trabajo con Juan.
Quizás en mi realidad, Pepe, el mendigo que se sienta delante del banco del Mercadona, fuera en realidad un pintor excelente; Pero se le torcieron las cosas un día y al no toparse por accidente con Ana, la amiga que llevó a Paca al hospital, jamás pudo enderezar su vida. La falta de amor propio pudo con él, se rindió. Y al final fue cometiendo errores cada vez más complicados de reparar hasta que se sumió en lo que ya sabéis: una depresión.
Pero quizás en tu realidad yo jamás haya nacido y Paca nunca se hubiera hecho amiga de Ana, por lo que habría ido al trabajo como todos los días, jamás habría llevado a Paca al hospital, y se habría cruzado con Pepe.
Aunque en ese supuesto tú en tu realidad jamás estarías leyendo esto. Pero sí lo estás haciendo, lo cual significa que por ahora tanto tú como yo formamos parte del mismo plan para llegar a sobrevivir el máximo tiempo posible. La pregunta es... ¿estamos compartiendo la misma realidad? ¿O cada uno vive su sueño independiente y nadie más existe? Y si eso fuera así... ¿cómo sé que Ana tiene su propia realidad sin compartir? ¿Somos acaso una matriz de datos en la que cada uno funciona de forma independiente y sólo podemos apreciar a las demás personas a través de un filtro de realidad ilusoria? Todo el mundo sabemos que lo que tú conoces de mí no es lo mismo que lo que Paca conoce de mí. Así como yo tengo una percepción de Ana y Pepe otra.
¿Estoy realmente solo? Técnicamente como para mí mi realidad es lo que yo percibo, no estoy solo. Pero quién sabe...
A fin de cuentas me río solo... o quizás no. Jajajaja (Influencias Matrix y Mr.Nobody)
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